El sokshing, ¡una sagrada “columna vertebral”!

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En el centro de la estupa, entre las sustancias sagradas, las reliquias y los rollos de mantras, se alojará un elemento primordial: el sokshing. El término tibetano sokshing, que hemos traducido por “árbol de la vida”, designa un tronco tallado cuyo desarrollo es muy elaborado y ritualizado. En general, se coloca verticalmente en el centro de estatuas y estupas, como si fuera una columna vertebral. Como todo elemento en el budismo tibetano, tiene un valor sagrado y por tanto simbólico: está en relación con los diez conocimientos (1).

Para el sokshing de la estupa que albergará las reliquias de Shamar Rimpoché, se eligió un ciprés de Dhagpo, del jardín de la “casa de los lamas”. Antes de que se talara el árbol el otoño pasado (en una fecha que por supuesto no se debía al azar), se realizó una práctica con la finalidad de pedir permiso a los habitantes del lugar para proceder a este respecto (particularmente a los que viven en el mundo subterráneo) – un gesto de respeto indispensable. Después, antes de ponerlo a secar durante varios meses, el tronco se desramó y se le retiró la corteza.

Cérémonie avant de couper l’arbre, dans le jardin de la « maison des lamas »

offrande d’une torma spécifique

Ceremonia anterior al corte del árbol en el jardín de la “casa de los lamas”, con una ofrenda de torma específica

L’arbre est coupé puis ébranché

L’arbre est coupé puis ébranché

L’arbre est coupé puis ébranché

Corte del árbol y desrame

Alain, el escultor encargado de llevar a cabo la transformación del tronco, entra en escena. Lo ha tallado con el fin de darle la forma tradicional de un sokshing de tres metros de alto, en este caso, se trata de una especie de pilar rectangular con las extremidades ligeramente piramidales – un poco como un obelisco. Ha modelado cada extremidad según la tradición: una estupa pequeña en la parte superior y un medio dorje en la parte inferior.

Alain en plein travail de sculpture

Alain en plein travail de sculpture

↑ Alain en pleno trabajo de tallado

La estupa, en la cima

La estupa, en la cima

El medio dorje, en la base

El medio dorje, en la base

En cada cara del sokshing, se han vaciado pequeños nichos con el fin de recibir las ofrendas: píldoras sagradas y mantras relativos al cuerpo (en el nivel superior del “árbol de la vida”), a la palabra (a nivel medio) y a la mente (a nivel inferior) de los budas. El resto del espacio que queda se ha llenado con azafrán y con polvo de incienso antes de que las cubiertas sellen definitivamente estas “cajitas”.

Vaciado de los nichos

Vaciado de los nichos

Niches en dessous du stoupa

Taille des niches

Cubiertas de los nichos

Cubiertas de los nichos

Preparado para pasar a la siguiente etapa

Preparado para pasar a la siguiente etapa

En cuanto a la pequeña estupa que corona el sokshing, acoge una reliquia muy especial ofrecida por lama Jigme Rimpoché. Cuando aún era un niño, el XVI Karmapa ofreció importantes reliquias a varios de sus discípulos. A lama Jigme Rimpoché se le confiaron dos reliquias del Buda Kashyapa que ha guardado especialmente desde aquel día; una de ellas se encuentra actualmente en la estatua del Buda del Instituto y la segunda se encontrará próximamente en la estupa de Shamar Rimpoché (2).

Posteriormente, el sokshing se ha azafranado, tras lo cual la parte “pilar” se ha pintado en rojo; la pequeña estupa en blanca; y el medio dorje de los cinco colores que representan las cinco sabidurías. Tradicionalmente hay, tanto sílabas germen (del cuerpo, palabra y mente, cualidades y actividad de los budas), como mantras que atraviesan todo lo largo del sokshing: se han escrito con tinta dorada y al polvo de oro e igualmente, los cinco colores vienen a rodear cada sílaba germen. Encontraremos, por lo tanto, en el “árbol de la vida”, los cinco dharanis (en la parte superior) (3),  oraciones de sojong de los cinco budas (en el centro) (4) y deseos de buen augurio, llamados tashis en tibetano.

Lama Jampa trace les textes sacrés à l’encre dorée

Lama Jampa trace les textes sacrés à l’encre dorée

Lama Jampa trace les textes sacrés à l’encre dorée

Lama Jampa trace les textes sacrés à l’encre dorée

Lama Jampa trace les textes sacrés à l’encre dorée

Lama Jampa trace les textes sacrés à l’encre dorée

Lama Jampa traza los textos sagrados con tinta dorada

Lama Jampa et Sylvestre à l’œuvre pour apposer la poudre d’or

Lama Jampa et Sylvestre à l’œuvre pour apposer la poudre d’orLama Jampa et Sylvestre à l’œuvre pour apposer la poudre d’or

Lama Jampa et Sylvestre à l’œuvre pour apposer la poudre d’or

↑ Lama Jampa y Sylvestre en acción para colocar el polvo de oro

Para acabar, el sokshing se ha envuelto en un tejido de color azafrán y de la misma manera que los rollos de mantras, rodeado de cintas de los cinco colores. Actualmente se encuentra acabado y esperando su hora al fondo de los archivos de la biblioteca de Dhagpo. En el momento de la construcción de la estupa, el espacio central se dejará libre para acogerla: esta “columna vertebral” sagrada será además el último elemento que se meterá en el monumento relicario. Como en julio del 2015, cuando el sokshing del Buda del Instituto fue instalado tras el resto de sustancias, y, lo que es más, ¡por el propio Gyalwa karmapa!

 

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Notes – ↑ subir

(1) Los diez conocimientos son los de los fenómenos, de la mente, de los vínculos, de la ilusión, del malestar, de su origen, de su cesación, del sendero que conduce hacia ella, del agotamiento y de la no aparición.

(2) Kashyapa es el Buda anterior a Shakyamuni, nuestro Buda histórico.

(3) Como recordatorio: un dharani es un mantra largo que resume la enseñanza de Buda; los cinco grandes dharanis provienen directamente del buda Shakyamuni.

(4) Las “Oraciones de sojong”: se tratan de deseos que pertenecen a los compromisos de liberación individual que se toman durante veinticuatro horas, del alba al alba de día siguiente. Pueden tomarlos los practicantes monásticos o laicos. Hay que respetar ocho preceptos: no matar, no robar, no mentir, no tener relaciones sexuales, no consumir productos tóxicos, no comer después de la comida del mediodía, ni sentarse en sillas demasiado altas, no embellecerse (con joyas, maquillaje, perfume, etc.)