Una nueva estupa

la presencia de Shamar Rimpoché en Dhagpo

 

Un poco de historia…

Una estupa es un monumento relicario específico del budismo. Inspirado en los túmulos funerarios de la India antigua, su función principal es la de acoger las reliquias de grandes maestros o de personas consagradas a la religión. Esta tradición se remonta a los tiempos del Buda Sakyamuni. Fue él mismo el que a petición de sus discípulos dio instrucciones muy precisas sobre la manera de construir una estupa y sobre la forma que ésta debía de tener. Tras su muerte y su cremación, se construyeron ocho grandes estupas con el fin de conmemorar los principales acontecimientos de su vida, de marcar los lugares sagrados por donde pasó y de albergar las reliquias constituidas por sus huesos. Posteriormente, esta práctica se ha perpetuado y encontramos también estupas en todos aquellos países en donde el budismo se ha difundido. Su forma varía según las culturas, pero su papel sigue siendo el mismo. Cada etapa de su construcción está sujeta a unas reglas y unos rituales específicos. Una estupa es a la vez un medio de recordar la presencia de un maestro tras su desaparición física y un soporte de ofrendas, vector a su vez de numerosos beneficios.

 

La simbología de la estupa

La estupa puede ser considerada como la representación estilizada más antigua de Buda. Mientras que las estatuas encarnan su cuerpo y los textos sagrados su palabra, la estupa simboliza su mente. La forma evoca por sí misma, desde la base hasta la cima, el camino hacia la liberación del sufrimiento – el paso de un estado del ser ordinario a un estado del ser despierto. Damos significados diferentes a los elementos que la componen. Representan sobre todo las múltiples cualidades de la mente que el Buda ha descrito y que el practicante desarrolla en el camino.
Una estupa no es por tanto solamente un monumento. Es también un soporte de práctica, ya que encierra en sí misma representaciones del cuerpo (estatuas), de la palabra (mantras y enseñanzas) y de la mente (mandalas) de Buda. Aunque es en sí misma una ofrenda, contiene igualmente numerosas sustancias preciosas.
Emblema del budismo en todo el mundo, la estupa es un recordatorio de un estado de la mente serena a cultivar, para favorecer así la paz y la armonía. También es posible dar vueltas alrededor de ella formulando deseos por el bien de todos los seres.

Los diferentes tipos de estupas

En la tradición del budismo tibetano, existen ocho formas específicas que conmemoran los grandes momentos de la vida del Buda Sakyamuni. Encontramos una forma diferente de estupa para cada acontecimiento que marcó la vida de Buda, desde su nacimiento hasta su muerte, pasando por su despertar. El número de elementos o la manera de unirlos varía de un tipo a otro. La nueva estupa de Dhagpo Kagyu Ling tendrá la forma dedicada a la conmemoración de su regreso de los mundos divinos de Tushita. En cuanto a la estupa existente, recuerda el despertar de Buda.

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La presencia de Shamar Rimpoché

Al igual que las reliquias de Buda que han sido repartidas y protegidas en el interior de diversas estupas, las de Shamar Rimpoché lo serán también y la nueva estupa de Dhagpo Kagyu Ling acogerá una parte de ellas. Ciertos fragmentos se han dorado y están preservados en KIBI(Nueva Delhi) y en la estupa que recientemente se ha inaugurado en su centro Bodhi Path de Renchen Ulm (Alemania). Otros se albergaran en el centro Bodhi Path de Natural Bridge (Estados Unidos) y en el Instituto Shar Minub (Nepal)

¿Qué son las reliquias?

Una reliquia es un fragmento de cuerpo (huesos, dientes, etc.) o un objeto que haya pertenecido a un gran maestro o a una persona consagrada a la religión. Según Khempo Chödrak Rimpoché, el término tibetano para “reliquia” hace referencia al hecho de que “tiene un gran valor, tan grande que está por encima de cualquier precio”
Una estupa así permite unirse a la posibilidad del despertar a través de la presencia y de la bendición de un ser fuera de lo común como Shamar Rimpoché.
Las reliquias del cuerpo tienen la ventaja de recordarnos también la impermanencia a la que están sujetos todos los seres, tanto ordinarios como realizados.

Los beneficios generados por la construcción de una estupa

¡Los beneficios son muchos! El buda ha descrito los beneficios que se desprenden de la construcción de una estupa, pero también del hecho de hacer ofrendas, prosternaciones y circunvalaciones formulando deseos por el bien de todos los seres. Estos beneficios son variados y múltiples: concierne los aspectos relativos de la existencia (condiciones agradables o desagradables por ejemplo) y otras, más últimas, en relación con la práctica del Dharma y de la liberación del sufrimiento.
Construir un soporte de práctica que atravesará épocas y será utilizado por miles de personas con una intención benéfica participa en “incrementar todo aquello que sea benéfico en el mundo”, como lo decía Gendun Rimpoché sea cual sea el tamaño de la estupa.